Hoy hablaré de mi abuelo
Mi abuelo nació en Mamantel, Campeche,nacio el 29 de septiembre de 1916. Estudió en Mérida, en la Escuela Modelo; colaboró en el periódico El Modelista. de 1934 a 1935 dirigió en Ciudad del Carmen las revistas El Estudiante Carmelita, Iris y Pro Patria. Cursó la carrera de Derecho (1945-1949) en la UNAM. Y se dedicó a la compraventa de libros. En 1955 fundó la Editorial Academia Literaria(la cuál siguió editando libros hasta el 2001); En 1962 publicó la Bibliografía de Manuel Rivera Cambas, de la que es autor, habiendo recibido críticas muy favorables de Europa, Estados Unidos y de historiadores nacionales tan ilustres como Francisco González de Cossío, por su erudición notable desplegada en este trabajo monumental. Colaboró en México en la Cultura y en la Enciclopedia de México.
siempre procuró que impresos raros y valiosos fueran adquiridos por las instituciones culturales de la República y proporcionó documentos para ser copiados a varias bibliotecas, entre ellas las del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Se le consideró como uno de los mejores conocedores de los libros mexicanos antiguos. En 1989 Conaculta y la Secretaría de Hcienda le hicieron un homenaje en Palacio Nacional, debido al marco de las celebraciones por el 450 aniversario de la llegada de la imprenta a México.
Una anécdota que el me contó: es que estando en Mérida, entro a una cantina, un hombre lo vio y mi abuelo lo vio más. El extraño se acercó a mi abuelo y lo retó a un duelo, mi abuelo se presentó en el lugar y la hora señalada, eso sorprendió al extraño, quién le estrechó la mano dicíendole lo valiente que era mi abuelo.
jueves, 12 de noviembre de 2009
lunes, 9 de noviembre de 2009
Licencia de derechos
Jorge Denegre Vaught Peña by Jorge Denegre Vaught Peña is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 2.5 México License.
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martes, 20 de octubre de 2009
LOS HUASTECOS
Antes de sumergirnos en la cultura de los huastecos, debemos determinar primero su ubicación geográfica.
La Huasteca comprende los actuales estados de Tamaulipas, San Luis Potosí y Veracruz; aunque los huastecos se extendieron hasta Hidalgo y Querétaro.
Es una región bien drenada, atravesada por numerosos ríos, entre los que se pueden mencionar el Pánuco, el Tuxpan y el Tecolutla, entre otros.
Presenta un clima tropical lluvioso con características de sabana, razón por la cual ofrece grandes posibilidades a su población para desarrollar la agricultura y la ganadería como actividades económicas importantes, actualmente a estas actividades se incorporó el petróleo que se localiza en Tampico, Pánuco y Tuxpan.
LAS HUASTECAS
La región huasteca es conformada por porciones de los estados de Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas, Hidalgo, y en menor medida Puebla y Querétaro
La huasteca potosina comprende el estado de San Luis Potosí. Incluye una multitud de municipios entre los que destacan Ciudad Valles, Aquismón, Tanlajás, Huehuetlán, Xilitla, Tamazunchale y Tamuín En esta región se encuentran las ruinas de la antigua ciudad de Tamtoc, uno de los centros ceremoniales más importantes de la antigua cultura huasteca.
En la huasteca tamaulipeca están comprendidas las estribaciones de la Sierra Madre Oriental, la sierra de Tamaulipas, la sierra de San José de las Rusias y el Bernal de Horcasitas cuyo imponente otero, que se levanta solitaria en la llanura, sirve como símbolo geográfico de Tamaulipas.
Su ubicación esta en la zona sur del estado, limitada por la cuenca de Soto la Marina al Norte, Veracruz y San Luís Potosí al Sur, la Sierra Madre Occidental al Occidente y el litoral del Golfo de México al Oriente. Abarca los municipios de Llera, Gómez Farías, Xicoténcatl, Ocampo, Antiguo Morelos, Nuevo Morelos, Mante, González, Altamira, Aldama, Madero y Tampico, más una porción de Casas y de Soto la Marina.
La huasteca veracruzana se localiza hacia el extremo norte, desde el río Cazones hasta el río Tamesí. Su relieve es llano y de bajos lomeríos y su clima cálido. Está irrigada por varios ríos y lagunas entre los que destacan el río Tuxpan y la laguna de Tamiahua; la ciudad más importante de la Huasteca veracruzana es la ciudad y puerto de Tuxpan. Una de sus zonas arqueológicas más importante es el castillo de Teayo.
La huasteca hidalguense, se ubica en el estado de Hidalgo , la Huasteca abarca la porción noreste del territorio, incluyendo ocho municipios. En todos estos lugares, la población indígena es mayoritaria, representando aproximadamente el 85% del total de habitantes de la zona. La ciudad más importante es Huejutla, aquí las monjas teresianas hacen una importantísima labor social, incluyendo en su programa la ayuda espiritual y las misiones que organizan con alumnas de sus colegios. La comida típica de la huasteca es principalmente el zacahuil que es un platillo hecho a base de masa y con distintas hierbas, también están los bocoles; pequeños bocadillos que se condimentan con queso crema y salsa,la cecina con enchiladas es otro de los pricipales platillos ya que la cecina la marinan con una infusión de naranja agria.
EL HOMBRE MÁM (FRAGMENTO)
En toda la Huasteca existen infinidad de historias, mitos, leyendas y cuentos relacionados con los fenómenos naturales, como las lluvias, las sequías, los incendios forestales. Muchos de esos relatos contienen elementos ricos en mitología y dan explicaciones del porqué de las cosas, o bien, dejan una enseñanza. Los ancianos de Huehuetlán todavía cuentan que hace muchos, pero muchos años, en la cima del cerro Tamáb vivía una pareja sin hijos. El hombre cultivaba maíz en sus milpas, las cuales daban cosecha todo el año porque siempre había humedad en sus tierras. La gente de los llanos estaba muy preocupada: como abajo llovía muy poco,
las cosechas eran malas, y por ende, sufrían por escasez de comida y para colmo, los ríos tenían muy poco caudal. Sabían que el hombre de Tamáb
bajaba al valle a vender su maíz, y como esto les provocaba envidia, aquellos habitantes acordaron celebrar una asamblea, para lo cual esperaron al hombre con su cosecha: querían hablar con él. Le preguntaron por qué él sí recibía lluvia en sus tierras y ellos no. El hombre les explicó sus razones, pero la gente no le creyó y lo metieron a la cárcel. Al cabo de varios días, tocó el turno del gobernador para interrogarlo y el hombre dijo que si lo dejaban libre, él se encargaría de mandarles la lluvia. Nadie de las autoridades creía que ese hombre pudiera hacer tal cosa, porque ignoraban que en realidad era un Mám, un «señor de las tormentas». Aunque los facultados para otorgarle la libertad se mostraban renuente de hacerlo, el gobernador accedió a que el hombre volviera a su casa con la promesa de enviarles bastante lluvia. El hombre Mám llegó a su hogar, en la cima del cerro Tamáb, y encontró a su esposa muy preocupada por su larga ausencia.
Él le explicó todo lo ocurrido y le dijo que se había comprometido a mandar suficiente lluvia a la gente de los llanos. Su mujer estuvo de acuerdo. Efectivamente, esa tarde llovió en las partes bajas de la sierra, pero los habitantes quedaron inconformes y querían más y más agua para sus cultivos y para los ríos. Entonces decidieron subir al cerro para hablar de nuevo con el hombre Mám. Llegaron muy de madrugada, pero como él estaba ausente en esos momentos, maltrataron a la mujer porque su marido les había enviado muy poquita lluvia. Cuando el hombre Mám regresó a su hogar esa noche, encontró a su mujer llorando. Ella le explicó lo ocurrido y, como respuesta a la falta de gratitud de la gente, él hizo que las nubes bajaran de Tamáb y se descargaran con furia en los llanos. Por días y días llovió como nunca antes; los ríos se desbordaron y los habitantes se vieron obligados a huir porque la corriente arrasó con sus casas. Mientras tanto, en el cielo estaba Dios observando los acontecimientos y decidió llamar la atención al hombre Mám.
Los huastecos son de origen olmeca, desde el año 50 a.C. ocuparon la cuenca del río Pánuco. Posteriormente, los huastecos se extendieron hacia los actuales estados de Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo y Querétaro. Su cultura posee características peculiares, como la redondez de sus templos (área Pánuco-Tampico) y muchas de sus manifestaciones artísticas, entre ellas los adornos semicirculares que utilizaban para la cabeza y los sombreros cónicos.
La teogonía y teología huastecas influyeron en los toltecas, sus vecinos, y más tarde transmitieron tales elementos a la cultura azteca o mexica. Esto se observa en la deidad Quetzalcóatl, cuyas principales insignias o signos parecen de origen huasteco, como el arete doblado en forma de gancho, el pectoral de concha y el abanico de plumas.
Es probable que el ciclo de mitos en torno a la ciudad de Tollan y la deidad Quetzalcóatl sean originarios de la región de la Huasteca.
En 1990 fueron censados 147.264 huastecos (pocos si consideramos que su población es de 2, 249 581 habitantes) que hoy todavía conservan muchas de las costumbres de sus antepasados En años recientes alcaldes de diversos municipios huastecos han mostrado su interés separarse de sus respectivos estados y conformar una nueva entidad federativa, proyecto conocido como el Estado Huasteco. Este movimiento separatista busca la consolidación de la profunda unidad sociocultural de los pueblos huastecos y el impulso al desarrollo económico de la región ante el histórico abandono de sus respectivos gobiernos, esto último debido a la gran distancia a la que se encuentran las capitales de sus estados.
Movimientos similares habían tenido lugar en esta región a inicios del siglo XX, aunque sin éxito. En este caso el proyecto será difícil de alcanzar, pues requiere ser aprobado por los gobernadores de la región y son ellos sus principales opositores.
Después de consumada la independencia, los indígenas se enfrentaron a las nuevas leyes agrarias y a la promulgación de una serie de decretos que plantearon la división y repartición de la tierra comunal y a la expedición de las leyes de desamortización de bienes corporativos. De nuevo la defensa de sus tierras implicó la aparición de numerosas rebeliones, como la de 1836-1838, encabezada por Mariano Olarte. A fines de 1844 y principios de 1845 hubo nuevos movimientos de insurrección. Durante la intervención francesa, entre 1862 y 1865, la mayor parte de la Huasteca estuvo ocupada por las fuerzas republicanas leales a Juárez. En general, los últimos 23 años del siglo XIX y los primeros 10 del XX se caracterizaron por luchas campesinas simultáneas en muchos puntos de la Huasteca.
Para los indígenas, el control del espacio comunal tiene un sentido de apropiación que va más allá de la propiedad de los recursos y del suelo, ya que en su seno se reproduce la cultura, la organización sociopolítica, las relaciones de parentesco y la identidad.
A fines del XVIII se producía en la Huasteca: maíz, fríjol, caña de azúcar, algodón y pimienta negra; pequeñas cantidades de cacahuate (maní), chile y diversas artesanías, además de ganado vacuno, caballar, mular y porcino. Los principales puntos de comercialización eran: Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Puebla y México.
RELIGIÓN
El complejo mundo religioso de los huastecos se manifiesta esencialmente en sus esculturas, pues son pocos los ejemplos íntegros de arquitectura religiosa que se conservan hasta nuestros días; apenas son perceptibles, por ejemplo, los edificios piramidales que se localizan en la colonia Las Flores, en Tampico, o los de Tantoc, en San Luis Potosí, y en su mayoría permanecen cubiertos por la vegetación.
El planeta Venus, con su peculiar movimiento en la esfera celeste, fue deificado; las imágenes escultóricas de este numen se identifican por los tocados, las pecheras y las vestimentas en los que se repite rítmicamente el símbolo que le identifica, una figura de tres pétalos o elementos en ángulo con un círculo en el centro, el cual, según los estudiosos, marca la ruta celeste de la deidad.
Las esculturas que representan a los dioses huastecos portan tocados característicos, que son una especie de gorro cónico extremadamente alargado, detrás del cual se advierte un resplandor a manera de medio círculo; así, los númenes masculinos y femeninos muestran los elementos que les dan su identidad en la superficie del resplandor curvo o bien en la banda de la base del gorro cónico.
La fuerza femenina de la naturaleza, que se expresa en la fecundidad de la tierra y de las mujeres, aquel pueblo costeño la deificó en la figura de Ixcuina, representándola como una mujer adulta, con el típico gorro cónico y el resplandor circular, y con prominentes pechos; su capacidad reproductiva se indicaba por sus manos extendidas con las palmas sobre el vientre, a manera de recordatorio de que el proceso de embarazo se manifiesta con la prominencia de esta parte del cuerpo.
Las deidades del inframundo también fueron representadas por los artistas de la región huasteca, a manera de personajes cuyo tocado luce prominentes cráneos descarnados, o bien muestran debajo de la caja torácica el corazón o el hígado de los sacrificados. Asimismo, conoce mos figuras donde la deidad esquelética, con los ojos saltones, está pariendo a una criatura. En ambos casos, además de sus gorros cónicos, las deidades lucen las características orejeras curvas de Quetzalcóatl, asociando la presencia de esta deidad creadora con las imágenes del inframundo, advirtiendo entonces que la continuidad de la vida y la muerte también eran exaltadas en el culto del panteón huasteco.
La Huasteca comprende los actuales estados de Tamaulipas, San Luis Potosí y Veracruz; aunque los huastecos se extendieron hasta Hidalgo y Querétaro.
Es una región bien drenada, atravesada por numerosos ríos, entre los que se pueden mencionar el Pánuco, el Tuxpan y el Tecolutla, entre otros.
Presenta un clima tropical lluvioso con características de sabana, razón por la cual ofrece grandes posibilidades a su población para desarrollar la agricultura y la ganadería como actividades económicas importantes, actualmente a estas actividades se incorporó el petróleo que se localiza en Tampico, Pánuco y Tuxpan.
LAS HUASTECAS
La región huasteca es conformada por porciones de los estados de Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas, Hidalgo, y en menor medida Puebla y Querétaro
La huasteca potosina comprende el estado de San Luis Potosí. Incluye una multitud de municipios entre los que destacan Ciudad Valles, Aquismón, Tanlajás, Huehuetlán, Xilitla, Tamazunchale y Tamuín En esta región se encuentran las ruinas de la antigua ciudad de Tamtoc, uno de los centros ceremoniales más importantes de la antigua cultura huasteca.
En la huasteca tamaulipeca están comprendidas las estribaciones de la Sierra Madre Oriental, la sierra de Tamaulipas, la sierra de San José de las Rusias y el Bernal de Horcasitas cuyo imponente otero, que se levanta solitaria en la llanura, sirve como símbolo geográfico de Tamaulipas.
Su ubicación esta en la zona sur del estado, limitada por la cuenca de Soto la Marina al Norte, Veracruz y San Luís Potosí al Sur, la Sierra Madre Occidental al Occidente y el litoral del Golfo de México al Oriente. Abarca los municipios de Llera, Gómez Farías, Xicoténcatl, Ocampo, Antiguo Morelos, Nuevo Morelos, Mante, González, Altamira, Aldama, Madero y Tampico, más una porción de Casas y de Soto la Marina.
La huasteca veracruzana se localiza hacia el extremo norte, desde el río Cazones hasta el río Tamesí. Su relieve es llano y de bajos lomeríos y su clima cálido. Está irrigada por varios ríos y lagunas entre los que destacan el río Tuxpan y la laguna de Tamiahua; la ciudad más importante de la Huasteca veracruzana es la ciudad y puerto de Tuxpan. Una de sus zonas arqueológicas más importante es el castillo de Teayo.
La huasteca hidalguense, se ubica en el estado de Hidalgo , la Huasteca abarca la porción noreste del territorio, incluyendo ocho municipios. En todos estos lugares, la población indígena es mayoritaria, representando aproximadamente el 85% del total de habitantes de la zona. La ciudad más importante es Huejutla, aquí las monjas teresianas hacen una importantísima labor social, incluyendo en su programa la ayuda espiritual y las misiones que organizan con alumnas de sus colegios. La comida típica de la huasteca es principalmente el zacahuil que es un platillo hecho a base de masa y con distintas hierbas, también están los bocoles; pequeños bocadillos que se condimentan con queso crema y salsa,la cecina con enchiladas es otro de los pricipales platillos ya que la cecina la marinan con una infusión de naranja agria.
EL HOMBRE MÁM (FRAGMENTO)
En toda la Huasteca existen infinidad de historias, mitos, leyendas y cuentos relacionados con los fenómenos naturales, como las lluvias, las sequías, los incendios forestales. Muchos de esos relatos contienen elementos ricos en mitología y dan explicaciones del porqué de las cosas, o bien, dejan una enseñanza. Los ancianos de Huehuetlán todavía cuentan que hace muchos, pero muchos años, en la cima del cerro Tamáb vivía una pareja sin hijos. El hombre cultivaba maíz en sus milpas, las cuales daban cosecha todo el año porque siempre había humedad en sus tierras. La gente de los llanos estaba muy preocupada: como abajo llovía muy poco,
las cosechas eran malas, y por ende, sufrían por escasez de comida y para colmo, los ríos tenían muy poco caudal. Sabían que el hombre de Tamáb
bajaba al valle a vender su maíz, y como esto les provocaba envidia, aquellos habitantes acordaron celebrar una asamblea, para lo cual esperaron al hombre con su cosecha: querían hablar con él. Le preguntaron por qué él sí recibía lluvia en sus tierras y ellos no. El hombre les explicó sus razones, pero la gente no le creyó y lo metieron a la cárcel. Al cabo de varios días, tocó el turno del gobernador para interrogarlo y el hombre dijo que si lo dejaban libre, él se encargaría de mandarles la lluvia. Nadie de las autoridades creía que ese hombre pudiera hacer tal cosa, porque ignoraban que en realidad era un Mám, un «señor de las tormentas». Aunque los facultados para otorgarle la libertad se mostraban renuente de hacerlo, el gobernador accedió a que el hombre volviera a su casa con la promesa de enviarles bastante lluvia. El hombre Mám llegó a su hogar, en la cima del cerro Tamáb, y encontró a su esposa muy preocupada por su larga ausencia.
Él le explicó todo lo ocurrido y le dijo que se había comprometido a mandar suficiente lluvia a la gente de los llanos. Su mujer estuvo de acuerdo. Efectivamente, esa tarde llovió en las partes bajas de la sierra, pero los habitantes quedaron inconformes y querían más y más agua para sus cultivos y para los ríos. Entonces decidieron subir al cerro para hablar de nuevo con el hombre Mám. Llegaron muy de madrugada, pero como él estaba ausente en esos momentos, maltrataron a la mujer porque su marido les había enviado muy poquita lluvia. Cuando el hombre Mám regresó a su hogar esa noche, encontró a su mujer llorando. Ella le explicó lo ocurrido y, como respuesta a la falta de gratitud de la gente, él hizo que las nubes bajaran de Tamáb y se descargaran con furia en los llanos. Por días y días llovió como nunca antes; los ríos se desbordaron y los habitantes se vieron obligados a huir porque la corriente arrasó con sus casas. Mientras tanto, en el cielo estaba Dios observando los acontecimientos y decidió llamar la atención al hombre Mám.
Los huastecos son de origen olmeca, desde el año 50 a.C. ocuparon la cuenca del río Pánuco. Posteriormente, los huastecos se extendieron hacia los actuales estados de Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo y Querétaro. Su cultura posee características peculiares, como la redondez de sus templos (área Pánuco-Tampico) y muchas de sus manifestaciones artísticas, entre ellas los adornos semicirculares que utilizaban para la cabeza y los sombreros cónicos.
La teogonía y teología huastecas influyeron en los toltecas, sus vecinos, y más tarde transmitieron tales elementos a la cultura azteca o mexica. Esto se observa en la deidad Quetzalcóatl, cuyas principales insignias o signos parecen de origen huasteco, como el arete doblado en forma de gancho, el pectoral de concha y el abanico de plumas.
Es probable que el ciclo de mitos en torno a la ciudad de Tollan y la deidad Quetzalcóatl sean originarios de la región de la Huasteca.
En 1990 fueron censados 147.264 huastecos (pocos si consideramos que su población es de 2, 249 581 habitantes) que hoy todavía conservan muchas de las costumbres de sus antepasados En años recientes alcaldes de diversos municipios huastecos han mostrado su interés separarse de sus respectivos estados y conformar una nueva entidad federativa, proyecto conocido como el Estado Huasteco. Este movimiento separatista busca la consolidación de la profunda unidad sociocultural de los pueblos huastecos y el impulso al desarrollo económico de la región ante el histórico abandono de sus respectivos gobiernos, esto último debido a la gran distancia a la que se encuentran las capitales de sus estados.
Movimientos similares habían tenido lugar en esta región a inicios del siglo XX, aunque sin éxito. En este caso el proyecto será difícil de alcanzar, pues requiere ser aprobado por los gobernadores de la región y son ellos sus principales opositores.
Después de consumada la independencia, los indígenas se enfrentaron a las nuevas leyes agrarias y a la promulgación de una serie de decretos que plantearon la división y repartición de la tierra comunal y a la expedición de las leyes de desamortización de bienes corporativos. De nuevo la defensa de sus tierras implicó la aparición de numerosas rebeliones, como la de 1836-1838, encabezada por Mariano Olarte. A fines de 1844 y principios de 1845 hubo nuevos movimientos de insurrección. Durante la intervención francesa, entre 1862 y 1865, la mayor parte de la Huasteca estuvo ocupada por las fuerzas republicanas leales a Juárez. En general, los últimos 23 años del siglo XIX y los primeros 10 del XX se caracterizaron por luchas campesinas simultáneas en muchos puntos de la Huasteca.
Para los indígenas, el control del espacio comunal tiene un sentido de apropiación que va más allá de la propiedad de los recursos y del suelo, ya que en su seno se reproduce la cultura, la organización sociopolítica, las relaciones de parentesco y la identidad.
A fines del XVIII se producía en la Huasteca: maíz, fríjol, caña de azúcar, algodón y pimienta negra; pequeñas cantidades de cacahuate (maní), chile y diversas artesanías, además de ganado vacuno, caballar, mular y porcino. Los principales puntos de comercialización eran: Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Puebla y México.
RELIGIÓN
El complejo mundo religioso de los huastecos se manifiesta esencialmente en sus esculturas, pues son pocos los ejemplos íntegros de arquitectura religiosa que se conservan hasta nuestros días; apenas son perceptibles, por ejemplo, los edificios piramidales que se localizan en la colonia Las Flores, en Tampico, o los de Tantoc, en San Luis Potosí, y en su mayoría permanecen cubiertos por la vegetación.
El planeta Venus, con su peculiar movimiento en la esfera celeste, fue deificado; las imágenes escultóricas de este numen se identifican por los tocados, las pecheras y las vestimentas en los que se repite rítmicamente el símbolo que le identifica, una figura de tres pétalos o elementos en ángulo con un círculo en el centro, el cual, según los estudiosos, marca la ruta celeste de la deidad.
Las esculturas que representan a los dioses huastecos portan tocados característicos, que son una especie de gorro cónico extremadamente alargado, detrás del cual se advierte un resplandor a manera de medio círculo; así, los númenes masculinos y femeninos muestran los elementos que les dan su identidad en la superficie del resplandor curvo o bien en la banda de la base del gorro cónico.
La fuerza femenina de la naturaleza, que se expresa en la fecundidad de la tierra y de las mujeres, aquel pueblo costeño la deificó en la figura de Ixcuina, representándola como una mujer adulta, con el típico gorro cónico y el resplandor circular, y con prominentes pechos; su capacidad reproductiva se indicaba por sus manos extendidas con las palmas sobre el vientre, a manera de recordatorio de que el proceso de embarazo se manifiesta con la prominencia de esta parte del cuerpo.
Las deidades del inframundo también fueron representadas por los artistas de la región huasteca, a manera de personajes cuyo tocado luce prominentes cráneos descarnados, o bien muestran debajo de la caja torácica el corazón o el hígado de los sacrificados. Asimismo, conoce mos figuras donde la deidad esquelética, con los ojos saltones, está pariendo a una criatura. En ambos casos, además de sus gorros cónicos, las deidades lucen las características orejeras curvas de Quetzalcóatl, asociando la presencia de esta deidad creadora con las imágenes del inframundo, advirtiendo entonces que la continuidad de la vida y la muerte también eran exaltadas en el culto del panteón huasteco.
domingo, 19 de julio de 2009
ESCUADRÓN 201
Hablar del escuadrón 201, es recordar no una mancha en el gran mosaico de la Segunda Guerra Mundial; sino una muestra de determinación y arrojo, contrario a lo que se cree muy difícilmente un solo hecho determina una guerra, la bomba atómica no acabó por si sola la guerra en el pacifico, de hecho se necesito una propaganda altamente eficaz contra los nipones, en donde se les reiteró que existían muchas bombas, para convencerlos de ello fue necesario lanzar una segunda bomba días más tarde. En cambio una serie de hechos bien orquestados si cambian una guera. Esto es muy claro para todos aquellos que son fanáticos del ajedrez o de los juegos de estrategia, en donde un error y varios aciertos del oponente pueden quitar o dar la victoria, por tanto todos los sucesos son fundamentales.
Alemania perdió la guerra por la ineficiencia de Hitler al pelar con los aliados y tomar decisiones precipitadas y viscerales, por abrir un segundo frente en el este, por la efectividad de los aliados al atacar y sobre todo por la determinación de los aliados contra una Alemania ya muy desmoralizada.
Japón perdió la guerra desde el momento en que bombardearon Perl Harbor; en la batalla en las islas Salomón y Guadalcanal los japoneses ya no pudieron avanzar, sin embargo no cedían terreno e intentaron por todos los medios detener a los estadounidenses, incluso los Kamikaze hundieron un portaviones y otros fueron severamente daños, en algunas islas los aviones caza fueron insuficientes, es aquí donde escuadrones como el 201 entraron en combate; en resumen Japón perdió la guerra porque fue bombardeado, por tierra, agua, aire y en su moral y determinación.
Recuerdo que yo no me enteré del escuadrón 201 hasta que era un adolescente, en la escuela cuando estudiamos la Segunda Guerra Mundial, el profesor de Historia nos comentó del escuadrón como un punto o una coma al final de un capítulo, durante mucho tiempo intente recavar información, el internet me dio más libertad de busqueda, pero no la suficiente, finalmente el reconocimiento del escuadrón en el extranjero y la promesa de un museo me abrieron muchas puertas a la información del mencionado escuadrón.
Los antecedentes son claros, México se mantuvo neutral durante el inicio del conflicto (recordemos que asi lo dicta la doctrina Estrada), México rompió sus relaciones diplomáticas con Japón el 8 de diciembre de 1941 (el mismo día en que lo hizo Estados Unidos) y, tres días más tarde, con Italia y Alemania.
Tras el hundimiento del Potrero de Llano el 13 de mayo y Faja de Oro el 20 del mismo mes, barcos petroleros con bandera mexicana que navegaban al sur de florida, y que fueron hundidos en aguas del Golfo de México (según dice la Historia por submarinos alemanes, aunque no me sorprendería si fueron los mismos estadounidenses), el 22 de mayo de 1942 el Congreso mexicano declaró la guerra contra Alemania, Italia y Japón, decisión ratificada el 1º de junio por el gobierno presidido por Manuel Ávila Camacho, durante una transmisión de radio. En septiembre de 1942 fue nombrado secretario (ministro) de Defensa Nacional el general y ex presidente Lázaro Cárdenas. Fue así que empezaron su adiestramiento de jóvenes seleccionados y voluntarios, posteriormente fueron enviados a la Base Randolph en Texas E. U. para continuar con el adiestramiento, que incluyó clases de ingles, aunque posteriormente a los estadounidenses les serviría el español de los mexicanos en Filipinas.
Asi los 290 miembros del escuadrón (233 pilotos), terminaron su entrenamiento en mayo de 1945, demasiado tarde para pelear con la derrotada Alemania, por lo que se decidió que fueron enviados al pacífico.
>
Mientras tanto, fueron torpedeados otros cinco barcos entre ellos el carguero Las chopas, el Oaxaca y el Amatlán.
Al mando de la Fuerza Aérea Mexicana, estaban el general Antonio Cárdenas Rodríguez “el charro” y como jefe del escuadrón el capitán Praxides Gaxiola, su destino fue, desde mayo hasta agosto de 1945, la base de Filipinas. Luchó por vez primera el 1 de junio de ese año, durante la fase final de las denominadas campañas del Pacífico, concretamente en los combates que tuvieron lugar en el valle del río Grande de Cagayán, situado en la isla filipina de Luzón. Posteriormente, y hasta su retorno, participó en la ofensiva aliada definitiva, llevando a cabo siete vuelos sobre la isla de Formosa (en la actualidad, Taiwan). El Escuadrón 201 regresó a México el 18 de noviembre de ese año, con tan sólo siete bajas.
Alemania perdió la guerra por la ineficiencia de Hitler al pelar con los aliados y tomar decisiones precipitadas y viscerales, por abrir un segundo frente en el este, por la efectividad de los aliados al atacar y sobre todo por la determinación de los aliados contra una Alemania ya muy desmoralizada.
Japón perdió la guerra desde el momento en que bombardearon Perl Harbor; en la batalla en las islas Salomón y Guadalcanal los japoneses ya no pudieron avanzar, sin embargo no cedían terreno e intentaron por todos los medios detener a los estadounidenses, incluso los Kamikaze hundieron un portaviones y otros fueron severamente daños, en algunas islas los aviones caza fueron insuficientes, es aquí donde escuadrones como el 201 entraron en combate; en resumen Japón perdió la guerra porque fue bombardeado, por tierra, agua, aire y en su moral y determinación.
Recuerdo que yo no me enteré del escuadrón 201 hasta que era un adolescente, en la escuela cuando estudiamos la Segunda Guerra Mundial, el profesor de Historia nos comentó del escuadrón como un punto o una coma al final de un capítulo, durante mucho tiempo intente recavar información, el internet me dio más libertad de busqueda, pero no la suficiente, finalmente el reconocimiento del escuadrón en el extranjero y la promesa de un museo me abrieron muchas puertas a la información del mencionado escuadrón.
Los antecedentes son claros, México se mantuvo neutral durante el inicio del conflicto (recordemos que asi lo dicta la doctrina Estrada), México rompió sus relaciones diplomáticas con Japón el 8 de diciembre de 1941 (el mismo día en que lo hizo Estados Unidos) y, tres días más tarde, con Italia y Alemania.
Tras el hundimiento del Potrero de Llano el 13 de mayo y Faja de Oro el 20 del mismo mes, barcos petroleros con bandera mexicana que navegaban al sur de florida, y que fueron hundidos en aguas del Golfo de México (según dice la Historia por submarinos alemanes, aunque no me sorprendería si fueron los mismos estadounidenses), el 22 de mayo de 1942 el Congreso mexicano declaró la guerra contra Alemania, Italia y Japón, decisión ratificada el 1º de junio por el gobierno presidido por Manuel Ávila Camacho, durante una transmisión de radio. En septiembre de 1942 fue nombrado secretario (ministro) de Defensa Nacional el general y ex presidente Lázaro Cárdenas. Fue así que empezaron su adiestramiento de jóvenes seleccionados y voluntarios, posteriormente fueron enviados a la Base Randolph en Texas E. U. para continuar con el adiestramiento, que incluyó clases de ingles, aunque posteriormente a los estadounidenses les serviría el español de los mexicanos en Filipinas.
Asi los 290 miembros del escuadrón (233 pilotos), terminaron su entrenamiento en mayo de 1945, demasiado tarde para pelear con la derrotada Alemania, por lo que se decidió que fueron enviados al pacífico.
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Mientras tanto, fueron torpedeados otros cinco barcos entre ellos el carguero Las chopas, el Oaxaca y el Amatlán.
Al mando de la Fuerza Aérea Mexicana, estaban el general Antonio Cárdenas Rodríguez “el charro” y como jefe del escuadrón el capitán Praxides Gaxiola, su destino fue, desde mayo hasta agosto de 1945, la base de Filipinas. Luchó por vez primera el 1 de junio de ese año, durante la fase final de las denominadas campañas del Pacífico, concretamente en los combates que tuvieron lugar en el valle del río Grande de Cagayán, situado en la isla filipina de Luzón. Posteriormente, y hasta su retorno, participó en la ofensiva aliada definitiva, llevando a cabo siete vuelos sobre la isla de Formosa (en la actualidad, Taiwan). El Escuadrón 201 regresó a México el 18 de noviembre de ese año, con tan sólo siete bajas.
miércoles, 24 de junio de 2009
SI NO QUIERO VOTAR, NO TENGO DERECHO A RECLAMAR

La palabra democracia viene del griego Demos, puebo y kratein, gobernar, es un sistema polìtico, por el que el pueblo de un Estado ejerce su soberanìa mediante cualquier forma de gobierno que haya decidido establecer. En las democracias modernas, la autoridad suprema la ejercen en su mayor parte los representantes elegidos por sufragio popular en reconocimiento de la soberanìa nacional.
La esencia del sitema democràtico supone, pues, la participaciòn de la poblaciòn en el nombramiento de representantes para el ejercicio de los poderes ejecutivo y legislativo del Estado, independientemente de que èste se rija por un règimen monàrquico o republicano.
Ahora bien nosotros somos pèsimos a la hora de escoger a nuestros gobernantes; y no conformes con eso les echamos la culpa a los polìticos de nuestros males, hasta del foco de la cocina que se fundiò.
Veamos esto en un ejemplo muy claro, imaginemos que dejamos las llaves pegadas de un BMW en una calle obscura y viene un ladròn y se lo lleva ¿Quien es el verdadero culpable el ladròn, o nosotros que nos descuidamos o el ladròn? Si nosotros hubiesemos dejado el coche cerrado y sin llaves, quizàs el ladròn se hubiese desmoralizado y se hubiese ido a buscar otro màs ingenuo.
Un ejemplo màs claro de esto sucediò por allà de 1847 cuando los gringos nos invadieron, en ese entonces Mèxico estaba conformado por 19 estados, de esos 19 solo 9 se enfrentaron al invasor, a los otros 10 les valiò gorro; resultado Mèxico perdiò la mitad de su territorio, y para colmo dentro de esos estados, se encontraba lo que serìa la mayor fuente de riqueza para los estadounidenses, California y Texas (aunque Texas se independizò 11 años antes, aunque algunos historiadores dicen que no, esta discusiòn la dejarè para màs adelante).
¿Què hicimos los mexicanos? CULPAMOS AL EXPRESIDENTE SANTA ANNA ALEGANDO UNA SUPUESTA VENTA DE TEXAS, que si bien no fue una blnaca paloma, si fue inocente de esa supuesta venta, Santa Anna solo vendiò, La Mesilla, un territorio ìnfimo, que sirvio para establecer las fronteras entre Estados Unidos y Mèxico.
Si los mexicanos, no maduramos y le seguimos echando la culpa de nuestros males a nuestros gobernantes, estamos condenados, ya no a perder territorio sino a perder verdaderamente lo poco que tenemos.
Lo que debemos hacer es investigar por nosotros mismos y con fuentes confiables todo sobre los gobernantes por los que vamos a votar, y no estar pensando si me va a beneficiar a mi, SI NO SI VA A BENEFICIAR A MÈXICO, AÙN A COSTA DE UN GRAN SACRIFICIO PERSONAL, debemos ademàs votar por el candidato que consideremos le conviene a Mèxico, o ya de perdida votar por el menos peor, porque entonces podremos no solo quejarnos, sino hasta reclamar en la instancia adecuada, y si no voto porque pienso que todos son iguales (hablo de los bocones que se quejan y no van pero ni a anular su voto). No tengo derecho a decir pio.
Cambiemos a Mèxico, pero hagàmoslo en serio, vayamos a la casilla a votar, o a cancelar el voto, pero vayamos a manifestarnos. Cumplamos con nuestro derecho y obligaciòn de mexicanos.
lunes, 25 de mayo de 2009
PUEBLO INDOMITO por Josè Vallejos Catalàn Licenciado en Historia U. de Chile
Es difícil poder resumir o poder dar luces del pueblo mapuche (gente de la tierra), también llamado araucanos por los españoles, ya que no contaban con una escritura todo lo que nos han dejado es parte de su artesanía, sus costumbres y sus tradiciones orales. Pero lo mas importante que esta marcado a fuego en lo mas profundo de nuestras raíces como país es su espíritu indomable, jamás en 500 años se han dejado dominar por el extranjero, de echo hasta el día de hoy aun se llaman entre ello “peñes “y nosotros “huincas” un termino para definir a todo lo extranjero, a lo que no les pertenece a lo extraño y fuera de su cultura .Al día de hoy la armada chilena le dio el nombre a sus fragatas de figuras mapuches, Guacolda, la mujer que prefirió peder su hijo antes de ser capturada por los españoles, Lautaro, quien enfrento a los conquistares en su propio terreno, aprendiendo a dominar los caballos y Caupolican el gran cacique que dio muerte el conquistador Pedro de Valdivia ,Aun hoy se cuentan sus gestas y hazañas. Es un pueblo amerindio de la familia lingüística araucana, hablan el chilidengu o mapudungun, que tiene varios dialectos. Actualmente viven en Chile y Argentina. Su origen mítico se sitúa en la lucha entre las serpientes Kai Kai y Ten Ten, pelea que derivó en un diluvio que duró ‘más de tres meses’ y que les obligó a refugiarse en un cerro cerca del río Biobío a partir del cual poblaron la Tierra.
Sus orígenes no están muy claros, son un pueblo nómada, que habitaron una extensa región del sur de chile desde el río Choapa, paralelo 32, hasta el archipiélago de las Guaitecas, paralelo 44, hacia ambos lados de la cordillera de los andes y Patagonia argentina .Básicamente se agrupaban en clanes y Vivian de la recolección y la pequeña caza .Para entender un poco el carácter de este pueblo uno debe ver su entorno, su tierra, el clima del sur de chile; un clima extremadamente frío , lluvioso donde los días son cortos y las noches largas. Por ello quizás no alcanzaron un desarrollo más allá de una agrupación de clanes, guiados por un cacique o jefe de familia, independiente unas de otras ligadas solamente por la común cultura o religión. Cada centímetro de tierra, por muy minúsculo que sea el manantial, el terreno de caza, era defendido a muerte por toda la familia, había que ganarle a la naturaleza, fiera e implacable, un lugar para vivir, Quizás por ello, este pueblo defendió y defiende a muerte su tierra.
Su origen arqueológico-migratorio está aún por establecerse; sus vestigios más antiguos datan del 500 a.C. y no está demostrado si provienen del centro de Sudamérica, del Chaco y de las Pampas o de algún otro lugar.
Las primeras crónicas del pueblo araucano, nos llegan a través de los poderosos incas, al expandir sus dominios más al sur, chocaron con este pueblo. Indican de los terribles combates sostenidos por los ejércitos de Tupac Inca Yupanqui contra los mapuches de las regiones entre los ríos Aconcagua y Maipo, De acuerdo a la crónica del inca Garcilaso de la Vega, las tropas de Tupac Yupanqui sostuvieron una feroz batalla contra los mapuches del sur del río Maule, la que se prolongó por cuatro días de combates incesantes, tras la cual el ejército incaico debió replegarse hacia el norte. Posteriormente se menciona una expedición enviada por el inca Huayna Cápac, posiblemente hacia 1525, para reprimir una sublevación mapuche en la región del Mapocho. Quedando como zona de frontera el Pucara (guarnición Incaica) de Chena a unas 40 KM al sur de la actual capital Santiago no pudiendo penetrar nuca en el territorio Mapuche.acentandose solo en territorio de los mapuches del norte (Picunches)av
Se estima que la población mapuche alcanzaba a algo más de un millón de habitantes hacia 1541, fecha de la fundación de Santiago. Si bien eran —como ahora— gente de una raza de poca estatura, los cronistas señalan que en general no eran más bajos que la mayoría de los conquistadores españoles y en cambio eran más altos que los indígenas del Perú. Asimismo, su tez era considerablemente más pálida.
Se calcula que antes de la llegada de los conquistadores españoles los mapuches eran un millón de personas.
Dominado el Imperio Inca, la expansión de los españoles hacia el sur era cosa de años, en febrero de 1541 Pedro de Valdivia, lugarteniente de Pizarro en la conquista del Perú, llega la valle del río Mapocho, fundando la ciudad de Santiago del nuevo Extremo al extender sus conquistas mas al sur, se haría inevitable el encuentro con los araucanos, fue una lucha feroz a muerte, mas allá de el afán de conquista de unos y la de defender su territorio los otros fue una lucha por la sobrevivencia, por la existencia misma .Don Alonso de Ercilla en su poema Épico dedicado a Felipe II ( la Araucana ) nos relata la cruel guerra, con sus héroes y grandezas , pero también el dolor y la muerte causada en esta lucha sin cuartel.De hecho el mismísimo conquistador, Pedro de Valdivia, muere a manos de los fierros araucanos , quienes en un ritual sagrado de muerte le comen el corazón esta guerra , conocida como la Guerra de Arauco se prolongo mas allá de las fronteras del tiempo , lucharon los araucanos contra el poderío Español y ya bien entrado el siglo XIX aun luchaban contra el Ejercito Chileno.Solo a través del sistema de parlamentos se pudo lograr la paz, el ultimo de ellos en 1825 , en sus artículos 18 y 19 se reconoce la soberanía Mapuche en los territorios ancestrales.
En la actualidad los mapuches tratan de recuperar sus tierras agrupándose en organizaciones indígenas herederas de otras muchas, como fueron, por ejemplo, la Sociedad Caupolicán (1910), la Sociedad Mapuche de Protección Mutua-Federación Araucana (1916), la Nueva Sociedad Lautaro (1958) o la Confederación de Sociedades Mapuches (1968). Se calcula que hoy viven unos 900.000 en Chile y 150.000 en Argentina.
Santiago, Febrero, 2009
Enciclopedia® Microsoft® Encarta 2001. © 1993-2000 Microsoft Corporation.
.wikipedia.org/wiki/Araucano
Sus orígenes no están muy claros, son un pueblo nómada, que habitaron una extensa región del sur de chile desde el río Choapa, paralelo 32, hasta el archipiélago de las Guaitecas, paralelo 44, hacia ambos lados de la cordillera de los andes y Patagonia argentina .Básicamente se agrupaban en clanes y Vivian de la recolección y la pequeña caza .Para entender un poco el carácter de este pueblo uno debe ver su entorno, su tierra, el clima del sur de chile; un clima extremadamente frío , lluvioso donde los días son cortos y las noches largas. Por ello quizás no alcanzaron un desarrollo más allá de una agrupación de clanes, guiados por un cacique o jefe de familia, independiente unas de otras ligadas solamente por la común cultura o religión. Cada centímetro de tierra, por muy minúsculo que sea el manantial, el terreno de caza, era defendido a muerte por toda la familia, había que ganarle a la naturaleza, fiera e implacable, un lugar para vivir, Quizás por ello, este pueblo defendió y defiende a muerte su tierra.
Su origen arqueológico-migratorio está aún por establecerse; sus vestigios más antiguos datan del 500 a.C. y no está demostrado si provienen del centro de Sudamérica, del Chaco y de las Pampas o de algún otro lugar.
Las primeras crónicas del pueblo araucano, nos llegan a través de los poderosos incas, al expandir sus dominios más al sur, chocaron con este pueblo. Indican de los terribles combates sostenidos por los ejércitos de Tupac Inca Yupanqui contra los mapuches de las regiones entre los ríos Aconcagua y Maipo, De acuerdo a la crónica del inca Garcilaso de la Vega, las tropas de Tupac Yupanqui sostuvieron una feroz batalla contra los mapuches del sur del río Maule, la que se prolongó por cuatro días de combates incesantes, tras la cual el ejército incaico debió replegarse hacia el norte. Posteriormente se menciona una expedición enviada por el inca Huayna Cápac, posiblemente hacia 1525, para reprimir una sublevación mapuche en la región del Mapocho. Quedando como zona de frontera el Pucara (guarnición Incaica) de Chena a unas 40 KM al sur de la actual capital Santiago no pudiendo penetrar nuca en el territorio Mapuche.acentandose solo en territorio de los mapuches del norte (Picunches)av
Se estima que la población mapuche alcanzaba a algo más de un millón de habitantes hacia 1541, fecha de la fundación de Santiago. Si bien eran —como ahora— gente de una raza de poca estatura, los cronistas señalan que en general no eran más bajos que la mayoría de los conquistadores españoles y en cambio eran más altos que los indígenas del Perú. Asimismo, su tez era considerablemente más pálida.
Se calcula que antes de la llegada de los conquistadores españoles los mapuches eran un millón de personas.
Dominado el Imperio Inca, la expansión de los españoles hacia el sur era cosa de años, en febrero de 1541 Pedro de Valdivia, lugarteniente de Pizarro en la conquista del Perú, llega la valle del río Mapocho, fundando la ciudad de Santiago del nuevo Extremo al extender sus conquistas mas al sur, se haría inevitable el encuentro con los araucanos, fue una lucha feroz a muerte, mas allá de el afán de conquista de unos y la de defender su territorio los otros fue una lucha por la sobrevivencia, por la existencia misma .Don Alonso de Ercilla en su poema Épico dedicado a Felipe II ( la Araucana ) nos relata la cruel guerra, con sus héroes y grandezas , pero también el dolor y la muerte causada en esta lucha sin cuartel.De hecho el mismísimo conquistador, Pedro de Valdivia, muere a manos de los fierros araucanos , quienes en un ritual sagrado de muerte le comen el corazón esta guerra , conocida como la Guerra de Arauco se prolongo mas allá de las fronteras del tiempo , lucharon los araucanos contra el poderío Español y ya bien entrado el siglo XIX aun luchaban contra el Ejercito Chileno.Solo a través del sistema de parlamentos se pudo lograr la paz, el ultimo de ellos en 1825 , en sus artículos 18 y 19 se reconoce la soberanía Mapuche en los territorios ancestrales.
En la actualidad los mapuches tratan de recuperar sus tierras agrupándose en organizaciones indígenas herederas de otras muchas, como fueron, por ejemplo, la Sociedad Caupolicán (1910), la Sociedad Mapuche de Protección Mutua-Federación Araucana (1916), la Nueva Sociedad Lautaro (1958) o la Confederación de Sociedades Mapuches (1968). Se calcula que hoy viven unos 900.000 en Chile y 150.000 en Argentina.
Santiago, Febrero, 2009
Enciclopedia® Microsoft® Encarta 2001. © 1993-2000 Microsoft Corporation.
.wikipedia.org/wiki/Araucano
sábado, 23 de mayo de 2009
DESDE COLOMBIA por Ayda Barrios Correal

Los vestigios arqueológicos más antiguos de Colombia han sido encontrados en la región Andina. Sin embargo, las costas de los dos océanos, Atlántico y Pacífico, y los valles de los ríos, constituyeron los sitios por donde se inició la exploración y el posterior poblamiento del territorio colombiano.
Fueron diversos y variados los lugares que habitaron. Restos de aquellos antiguos pobladores se encontraron a lo largo de la costa Caribe, en las cuencas y valles de los ríos Magdalena y Cauca, y las tierras de los Andes orientales. Así mismo los primeros pobladores de Colombia habitaron las tierras bajas de la Amazonia y desde allí se difundieron hacia la costa Pacífica.
En términos generales, los desarrollos prehistóricos culturales indígenas se acostumbran subdividir en varias grandes etapas. La primera, la de los paleoindios, cazadores nómades aún contemporáneos de los grandes mamíferos hoy desaparecidos, tales como los mastodontes y otros. Este largo período fue seguido por la "Etapa Arcaica", caracterizada por cazadores de presas menores, recolectores y, tal vez, agricultores incipientes, pero sin conocer aún la alfarería. Sigue luego la "Etapa Formativa" la cual, como su nombre lo indica, culmina en la formación de instituciones socio-culturales más complejas o sea los Estados, es decir, la "Etapa Clásica" de las grandes civilizaciones americanas, por ejemplo los mayas, los aztecas y los incas. En el caso colombiano se puede hablar más bien de cacicazgos o sociedades preestatales como lo eran los taironas (en la costa norte de Colombia) y los chibchas o muiscas (en el centro del país). La "Etapa Formativa" es, pues de una importancia fundamental en ésta evolucionan la agricultura, las tecnologías (alfarería, metalurgia, etc.) y, con éstas, la organización social, políticas económica y religiosa.
Un descubrimiento significativo fue el de un yacimiento arqueológico en la costa de Barlovento, a poca distancia, al noreste de Cartagena, en la Costa Norte de Colombia. Allí se encontraron, en 1954, varias grandes acumulaciones de conchas de moluscos marinos desechados por los antiguos indios de la región, mezclados con fragmentos cerámicos y utensilios de piedra, ambos de estilos enteramente nuevos. El análisis de carbono radiactivo hallado en este conchero, el primer sitio de este tipo descubierto en territorio colombiano, dio fechas alrededor de 1.500 años antes de Cristo.
El próximo hito fue el descubrimiento, a comienzos de la década de los 60, de los concheros de Puerto Hormiga (hoy Puerto Badel), sobre el canal del Dique, con cerámicas y otros artefactos fechados con una antigüedad de hasta 3.100 años antes de Cristo. Este complejo cerámico representaba una cultura aborigen fuera de todo lo conocido en la prehistoria del país; la arcilla de las vasijas estaba mezclada con abundantes fibras vegetales, y los antiguos alfareros las habían decorado con adornos modelados y dibujos incisos, con un estilo muy propio.
Fueron diversos y variados los lugares que habitaron. Restos de aquellos antiguos pobladores se encontraron a lo largo de la costa Caribe, en las cuencas y valles de los ríos Magdalena y Cauca, y las tierras de los Andes orientales. Así mismo los primeros pobladores de Colombia habitaron las tierras bajas de la Amazonia y desde allí se difundieron hacia la costa Pacífica.
En términos generales, los desarrollos prehistóricos culturales indígenas se acostumbran subdividir en varias grandes etapas. La primera, la de los paleoindios, cazadores nómades aún contemporáneos de los grandes mamíferos hoy desaparecidos, tales como los mastodontes y otros. Este largo período fue seguido por la "Etapa Arcaica", caracterizada por cazadores de presas menores, recolectores y, tal vez, agricultores incipientes, pero sin conocer aún la alfarería. Sigue luego la "Etapa Formativa" la cual, como su nombre lo indica, culmina en la formación de instituciones socio-culturales más complejas o sea los Estados, es decir, la "Etapa Clásica" de las grandes civilizaciones americanas, por ejemplo los mayas, los aztecas y los incas. En el caso colombiano se puede hablar más bien de cacicazgos o sociedades preestatales como lo eran los taironas (en la costa norte de Colombia) y los chibchas o muiscas (en el centro del país). La "Etapa Formativa" es, pues de una importancia fundamental en ésta evolucionan la agricultura, las tecnologías (alfarería, metalurgia, etc.) y, con éstas, la organización social, políticas económica y religiosa.
Un descubrimiento significativo fue el de un yacimiento arqueológico en la costa de Barlovento, a poca distancia, al noreste de Cartagena, en la Costa Norte de Colombia. Allí se encontraron, en 1954, varias grandes acumulaciones de conchas de moluscos marinos desechados por los antiguos indios de la región, mezclados con fragmentos cerámicos y utensilios de piedra, ambos de estilos enteramente nuevos. El análisis de carbono radiactivo hallado en este conchero, el primer sitio de este tipo descubierto en territorio colombiano, dio fechas alrededor de 1.500 años antes de Cristo.
El próximo hito fue el descubrimiento, a comienzos de la década de los 60, de los concheros de Puerto Hormiga (hoy Puerto Badel), sobre el canal del Dique, con cerámicas y otros artefactos fechados con una antigüedad de hasta 3.100 años antes de Cristo. Este complejo cerámico representaba una cultura aborigen fuera de todo lo conocido en la prehistoria del país; la arcilla de las vasijas estaba mezclada con abundantes fibras vegetales, y los antiguos alfareros las habían decorado con adornos modelados y dibujos incisos, con un estilo muy propio.
No obstante los vestigios de una estructura aborigen organizada se sitúa en la zona central del País con la cultura Chibcha o Muisca (que significa gente). En la actualidad los estudiosos coinciden en que el grupo humano muisca inmigró hacia el Altiplano Cundiboyacense en una época comprendida entre el 5500 a. C. y el 1000 a. C., es decir, durante el periodo preclásico por las numerosas evidencias arqueológicas encontradas en sitios como Aguazuque y Soacha. Como todas las culturas del preclásico, los mismos estaban en una transición entre cazadores y agricultores.
Desde 1500 a. C. arribaron a la región grupos de agricultores portadores de tradiciones cerámicas incisas provenientes de las tierras bajas que inician la ocupación a través de los valles de vertiente. Estos grupos tienen viviendas permanentes y campamentos estacionales. Entre sus actividades económicas se destaca la explotación de fuentes de aguasal. En el sitio de Zipacón son reconocibles las evidencias de agricultura y alfarería más antiguas de la altiplanicie, y datan del 1270 a. C.
Desde 1500 a. C. arribaron a la región grupos de agricultores portadores de tradiciones cerámicas incisas provenientes de las tierras bajas que inician la ocupación a través de los valles de vertiente. Estos grupos tienen viviendas permanentes y campamentos estacionales. Entre sus actividades económicas se destaca la explotación de fuentes de aguasal. En el sitio de Zipacón son reconocibles las evidencias de agricultura y alfarería más antiguas de la altiplanicie, y datan del 1270 a. C.
Los chibchas., también llamados muiscas, constituían la población indígena del altiplano central de Colombia. La región focal de su cultura se encontraba situada alrededor de Bogotá, que contaba con unos 100.000 hab. Esta historia la representan los linajes zipa y zaque empeñados en luchas por el poder, y en muchos casos contra los panche. Los muiscas parecen tener su origen en alguna región tropical próxima.
Cuando los españoles llegaron al actual territorio colombiano, el pueblo indígena más adelantado era el de la Cultura Chibcha o Muisca del Altiplano Cundiboyacense. Se considera que este pueblo alcanzó el grado de desarrollo cultural más importante entre aborígenes de Suramérica Septentrional.
La base de la sociedad chibcha era la familia, varias familias formaban los clanes y varios de éstos, las tribus. Pagaban los tributos a los caciques, en oro, alimentos, mantas o trabajo. La transmisión del poder se hacía por un sistema típicamente matrilineal, heredaba el sobrino, el hijo de la hermana del cacique, pero entre el pueblo la organización era partilineal. La herencia de propiedades personales también era partilineal. El matrimonio era comúnmente monógamo, pero las clases altas practicaban la poligamia, hasta el extremo de que algunos jefes tenían hasta 100 esposas. En los matrimonios poligámicos el hombre vivía por separado de sus esposas; éstas, en cambio, habitaban juntas en la misma vivienda. La adquisición de esposa se hacía mediante el pago de una cantidad acordada entre los padres de la mujer y su pretendiente.
Las leyes principales de los Chibchas, dadas por el antiguo legislador Nomparem, se reducían a cuatro: no matar, no mentir, no hurtar y no quitar la mujer ajena. El Zipa Nemequeme reformó estas leyes estableciendo la Ley del Talión (ojo por ojo, diente por diente). El sistema penal de los Chibchas era uno de los más severos de los pueblos aborígenes americanos
En el área de la meseta cundiboyacense, los Chibchas se dividían en los siguientes cacicatos: Bacatá (Dominio del Zipa), Hunza (Dominio del Zaque), Guatativa, Susa y Tundama. Tenían una estructura familiar aldeana bajo la imagen de un useque (caciques). Los grupos sociales estaban diferenciados de acuerdo a las actividades que cumplían en las aldeas. Existía un tipo de estratificación social, en que los caciques y sus familias formaban un estamento superior privilegiado, también influían los sacerdotes o jeques y los guechas o guerreros. En las decisiones político-administrativas y militares, los caciques estaban asistidos por un concejo de representantes de los cacicatos y en algunos casos por los Uzaques o caciques de alta jerarquía. Después del grupo de privilegiados y dirigentes seguía el pueblo jerarquizado según el trabajo que realizaba en grupos la mayoría del pueblo, formado por artesanos, comerciantes y campesinos. De últimos en la escala social estaban los esclavos, que generalmente eran prisioneros de guerra.
Alcanzaron notables avances en las técnicas de la agricultura. Cultivaban maíz, papa, batata, fríjol, tomate, quina, algodón y tabaco. Utilizaban las terrazas para cultivos y planificaron la agricultura según un calendario y observaciones meteorológicas y climáticas.
Una de las actividades importantes fue la alfarería su cerámica fue variada y de gran calidad. Se destacan sus figuras antropomorfas, utensilios de cocina, vasijas de barro, adornos, entre otros.
Desarrollaron una industria de tejidos con una gran variedad de fibras vegetales, principalmente de algodón y fique. Cada familia tenía su telar, el huso y los torteros para hacer sus hilados. También fue importante la industria plumaria y la de las pieles de los animales que cazaban.
Explotaron minas de sal, además del uso doméstico, la sal sirvió para el trueque. También conocieron el carbón mineral, que fue utilizado principalmente por los Chibchas de Sogamoso. Los Muiscas ejercían el comercio por medio del trueque, cambiaban sal, mantas pintadas y esmeraldas por el oro en polvo y algodón. Existían unos tejuelos redondeados de oro fundido, que facilitaban las transacciones comerciales de dicho metal
Cuando los españoles llegaron al actual territorio colombiano, el pueblo indígena más adelantado era el de la Cultura Chibcha o Muisca del Altiplano Cundiboyacense. Se considera que este pueblo alcanzó el grado de desarrollo cultural más importante entre aborígenes de Suramérica Septentrional.
La base de la sociedad chibcha era la familia, varias familias formaban los clanes y varios de éstos, las tribus. Pagaban los tributos a los caciques, en oro, alimentos, mantas o trabajo. La transmisión del poder se hacía por un sistema típicamente matrilineal, heredaba el sobrino, el hijo de la hermana del cacique, pero entre el pueblo la organización era partilineal. La herencia de propiedades personales también era partilineal. El matrimonio era comúnmente monógamo, pero las clases altas practicaban la poligamia, hasta el extremo de que algunos jefes tenían hasta 100 esposas. En los matrimonios poligámicos el hombre vivía por separado de sus esposas; éstas, en cambio, habitaban juntas en la misma vivienda. La adquisición de esposa se hacía mediante el pago de una cantidad acordada entre los padres de la mujer y su pretendiente.
Las leyes principales de los Chibchas, dadas por el antiguo legislador Nomparem, se reducían a cuatro: no matar, no mentir, no hurtar y no quitar la mujer ajena. El Zipa Nemequeme reformó estas leyes estableciendo la Ley del Talión (ojo por ojo, diente por diente). El sistema penal de los Chibchas era uno de los más severos de los pueblos aborígenes americanos
En el área de la meseta cundiboyacense, los Chibchas se dividían en los siguientes cacicatos: Bacatá (Dominio del Zipa), Hunza (Dominio del Zaque), Guatativa, Susa y Tundama. Tenían una estructura familiar aldeana bajo la imagen de un useque (caciques). Los grupos sociales estaban diferenciados de acuerdo a las actividades que cumplían en las aldeas. Existía un tipo de estratificación social, en que los caciques y sus familias formaban un estamento superior privilegiado, también influían los sacerdotes o jeques y los guechas o guerreros. En las decisiones político-administrativas y militares, los caciques estaban asistidos por un concejo de representantes de los cacicatos y en algunos casos por los Uzaques o caciques de alta jerarquía. Después del grupo de privilegiados y dirigentes seguía el pueblo jerarquizado según el trabajo que realizaba en grupos la mayoría del pueblo, formado por artesanos, comerciantes y campesinos. De últimos en la escala social estaban los esclavos, que generalmente eran prisioneros de guerra.
Alcanzaron notables avances en las técnicas de la agricultura. Cultivaban maíz, papa, batata, fríjol, tomate, quina, algodón y tabaco. Utilizaban las terrazas para cultivos y planificaron la agricultura según un calendario y observaciones meteorológicas y climáticas.
Una de las actividades importantes fue la alfarería su cerámica fue variada y de gran calidad. Se destacan sus figuras antropomorfas, utensilios de cocina, vasijas de barro, adornos, entre otros.
Desarrollaron una industria de tejidos con una gran variedad de fibras vegetales, principalmente de algodón y fique. Cada familia tenía su telar, el huso y los torteros para hacer sus hilados. También fue importante la industria plumaria y la de las pieles de los animales que cazaban.
Explotaron minas de sal, además del uso doméstico, la sal sirvió para el trueque. También conocieron el carbón mineral, que fue utilizado principalmente por los Chibchas de Sogamoso. Los Muiscas ejercían el comercio por medio del trueque, cambiaban sal, mantas pintadas y esmeraldas por el oro en polvo y algodón. Existían unos tejuelos redondeados de oro fundido, que facilitaban las transacciones comerciales de dicho metal
La orfebrería, fue perfeccionada con variadas y complejas técnicas metalúrgicas como los trabajos en "tumbaga" y la fundición a la cera perdida. Se distinguen las bellas representaciones antropomorfas y zoomorfas de los tunjos u ofrendas propiciatorias a las deidades. La diversidad de adornos en oro para los caciques y señores principales y los adornos para las residencias, eran muestra de gran belleza. Utilizaron también el cobre, para la elaboración de figuras antropomorfas y bastones ceremoniales, e hicieron narigueras, zarcillos, pectorales y otros objetos en cobre.
Los Chibchas tuvieron una religión organizada alrededor de un conjunto de dioses. Sus ritos incluían sacrificios humanos. Las principales deidades tenían que ver con el sol (Sué), la luna (Chia) y el agua (Sía), creían en Chiminigagua, el dios creador y autor de la luz. El culto a Sué se hacía principalmente en Sogamoso "la ciudad sagrada". A Chía también se le rendía culto y creían en Bachué, la diosa madre del género humano. Estaba el Dios civilizador Bochica, quien les enseñó las artes y oficios.
Los Chibchas respetaban profundamente los lagos, montañas y rocas, consideraban que los espíritus estaban vinculados a los fenómenos físicos, ríos, montañas y lagunas. Los sacerdotes, llamados Jeques, se educaban durante 12 años en los Cucas, seminarios dirigidos por los ancianos. Los principales templos se encontraron en Sogamoso, Baganique, Fúquene y Guachetá; también los había en Guatativá, Chía y Bogotá. Utilizaron los tunjos como ofrendas a sus dioses. Conocieron la técnica de momificación de los muertos, lo cuales se practico principalmente a los caciques.
Los Chibchas tuvieron una religión organizada alrededor de un conjunto de dioses. Sus ritos incluían sacrificios humanos. Las principales deidades tenían que ver con el sol (Sué), la luna (Chia) y el agua (Sía), creían en Chiminigagua, el dios creador y autor de la luz. El culto a Sué se hacía principalmente en Sogamoso "la ciudad sagrada". A Chía también se le rendía culto y creían en Bachué, la diosa madre del género humano. Estaba el Dios civilizador Bochica, quien les enseñó las artes y oficios.
Los Chibchas respetaban profundamente los lagos, montañas y rocas, consideraban que los espíritus estaban vinculados a los fenómenos físicos, ríos, montañas y lagunas. Los sacerdotes, llamados Jeques, se educaban durante 12 años en los Cucas, seminarios dirigidos por los ancianos. Los principales templos se encontraron en Sogamoso, Baganique, Fúquene y Guachetá; también los había en Guatativá, Chía y Bogotá. Utilizaron los tunjos como ofrendas a sus dioses. Conocieron la técnica de momificación de los muertos, lo cuales se practico principalmente a los caciques.
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